Olvida todo lo que llevas leído desde hace años en este y otros blogs del estilo. Es todo mentira. El contenido no es lo que vende. No vende nada en absoluto. Ni te posiciona como experto ni va a hacer que tu cuenta de resultados crezca.

En una sociedad en la que seguimos viviendo del cuento, de las apariencias y del “qué dirán” sigue siendo, por desgracia, más habitual contratar a un cantamañanas que no tenga ni idea de lo que habla, pero que tiene los contactos necesarios y con sus presupuestos estratosféricos hace que se le considere una auténtica celebrity, frente a un profesional que haya demostrado con creces conocimiento, profesionalidad y dominio de su sector.

Esta mañana tuiteaba algo similar en mi cuenta personal: “Pasa presupuestos desorbitados y te creerán un crack aunque no tengas ni puta idea. Regala tu saber y siempre serás un don nadie”. Es la triste realidad del mundo que nos rodea.

Expertos en apropiarse de ideas ajenas y convertirlas en núcleo de sus campañas y servicios, especialistas en manejar a sus contactos a base de peloteo para ganar visibilidad, maestros del engaño y de servirse de los demás para medrar… el mundo que nos rodea es una jungla en la que vivir del cuento se ha convertido en el deporte nacional.

La implicación, profesionalidad, el trabajo bien hecho, el conocimiento del sector que se trabaja y la colaboración quedan, en este escenario, en una posición muy marginal. Para los cuatro idealistas que aún creen que haciendo las cosas bien se puede sobrevivir.

Con este panorama, la verdad es que las alternativas que se plantean son muy limitadas. Cerrar el chiringuito, acabar con toda esta pose y largarnos a las Bahamas a montar un bar en la playa o cultivar caña de azúcar es, seguramente, la opción más apetecible, aunque la menos cercana.

Convertirte en “uno más” y pasar a imitar esos mismos comportamientos, a engañar a clientes, y a utilizar a la gente a tu antojo podría parecer la alternativa más asequible y, seguramente, sería la más rentable.

El problema es que seguramente “no nos saldría”. En esta vida, para ser un jeta hay que saber. Hay que tener un don. No sabemos si innato o adquirido, pero lograr dominar todas esas capacidades se nos antoja, cuando menos, difícilmente alcanzable.

Seguramente a más de uno le sonará esta exposición que acabamos de hacer. A todos, en algún momento de nuestra vida, nos habrán pasado por la cabeza pensamientos similares cuando, incrédulos con los pseudo-gurús que nacen de debajo de las piedras, vemos que hay gente que prefiere esa pose falsa a la verdad tangible de un buen profesional.

En fun4Shoppers, lejos de caer en tentaciones absurdas, tenemos nuestra línea perfectamente marcada y defendemos lo que realmente creemos: que el trabajo bien hecho y el conocimiento del medio en el que te mueves garantizan, a largo plazo, los resultados y la credibilidad.

Y defendiendo, como no puede ser de otro modo porque es la realidad, que el contenido, vende. Que el marketing digital (profesionalizado) es no solo el futuro, sino una necesidad del presente. Que las empresas necesitan la iniciativa, innovación y creatividad que aportan los buenos profesionales para salir adelante. Que los resultados y los clientes satisfechos avalan el trabajo bien hecho y que hay otra manera de ver no sólo la vida sino el marketing, las empresas y su relación con los clientes: llámalo profesionalidad, llámalo #fun4WayOfLife (llámalo como quieras que si gusta, ya vendrá otro a copiarlo).

#fun4DJ #fun4Break #fun4Marketing

P.D. Conste que este post no es, por si pudiera parecer lo contrario, ninguna pataleta ni surge de ningún posible “desengaño”. Nada más lejos de la realidad!. Simplemente defendemos, como ya hemos hecho otras veces (aquí, aquí o aquí, por ejemplo) a los verdaderos profesionales del marketing digital.

marketing digital fun4Break