Es posible, solo posible, que dentro de los propósitos marcados para este 2015 que comienza se encuentre el comenzar a utilizar Twitter a nivel empresarial o profesional. Posiblemente has oído (o, en el mejor de los casos, nos has leído) sobre los beneficios que puede aportar a tu negocio:

Es una manera fácil de conectar con los clientes, tanto los actuales como potenciales nuevos clientes, nos permite obtener información sobre cómo se percibe nuestro producto o servicio, nos sirve como altavoz para publicar noticias y novedades, nos facilita el control sobre nuestra competencia y es una gran manera de conocer lo que es tendencia en todo el mundo (o en nuestra).

Una vez convencidos, vamos a plantearnos una serie de cuestiones sobre lo que pretendemos:

  • ¿Cuál es nuestra meta con la cuenta de Twitter? Queremos ser referencia en el sector o “simplemente” obtener oportunidades de venta? En función de ello cambiará nuestra estrategia de contenidos.
  • ¿A quién nos dirigimos? A nuestros competidores? A los medios de comunicación del sector? A nuestros clientes? Esto también condicionará lo que decimos y cómo lo decimos.
  • ¿Con qué frecuencia vamos a escribir? No hay una cifra ideal de publicaciones/día. Deberemos comprobarlo por nosotros mismos e ir ajustando la estrategia en función de la interacción que se vaya generando.
  • ¿Quién va a llevar la cuenta? Este es un tema que muchas empresas se olvidan de abordar, pero es vital. Será una persona sola? Varias dentro de la empresa? De ser así, es fundamental un plan de comunicación interna y de actuación. Se va a externalizar?
  • ¿Qué presupuesto voy a dedicarle? Si somos una pequeña empresa o un establecimiento, tal vez sólo queramos tener una cuenta y gestionarla internamente, pero si pretendemos maximizar sus beneficios quizás debamos pesar en contratar a alguien para administrarla.

Una vez pensado toso lo anterior podemos dar paso a la parte “divertida”.

Lo lógico es utilizar el nombre de su empresa como usuario.  Debemos evitar números o símbolos que sean difíciles de recordar y, por descontado, la cuenta será pública.

Escogeremos la foto de perfil y otra de portada. La de perfil debería ser el logo de la empresa y la portada, algo que nos represente. Podemos cambiar la foto de portada para estar en sintonía con las promociones que lancemos, por ejemplo o los eventos que organicemos, pero nuestra foto de perfil, en general, debería permanecer siempre igual.

Una pequeña bio (es Twitter!!, máximo 160 caracteres!) de lo que somos, lo que hacemos, nuestra ubicación (vital!) y nuestra web. Si utilizamos algún hashtag en la bio, tendremos más posibilidades de que nos encuentren (“algún” quiere decir uno o dos. Convertir la bio en un reguero de hashtags ni es útil ni sirve para nada más que confundir y dar una imagen poco profesional).

No debemos olvidarnos de añadirla, en un sitio visible, en nuestra web para que nos puedan seguir fácilmente.

Ahora que nuestra cuenta está configurada, necesitaremos seguidores, por supuesto! Salvo que seamos una celebrity tendremos que construir nuestra red siguiendo a gente. Empezaremos por seguir a en nuestro sector. Cualquier persona o empresa que creamos que es relevante para lo que hacemos, deberíamos comenzar a seguirlas, de manera que vayamos construyendo nuestra pequeña comunidad.

Debemos ser prudentes, en todo caso, a la hora de seguir. Hacerlo en tandas de 25-30 cuentas cada día o cada dos días para dar tiempo a que nos sigan de vuelta (si les interesa lo que publicamos, por supuesto) y evitar que se produzca un efecto de desconfianza si seguimos, por ejemplo, a 1900  cuentas y nos siguen de vuelta 30. Algo pasa en ese caso.

Y paciencia!! Deberemos darnos tiempo para que ir teniendo seguidores. Y la manera de hacerlo será mediante la publicación de contenido. Algunas sugerencias si, ahora que ya tenemos todo, no sabemos por dónde empezar:

  • Artículos y blogs relativos a nuestro sector.
  • Lo visual es tendencia. Nuestros seguidores quieren ver fotos.
  • Videos con consejos, motivacionales, de música, conferencias, ponencias
  • Eventos que organicemos o lanzamientos de productos. Nos aseguraremos de crear un hashtag específico para cada evento o lanzamiento.
  • Frases o citas. Es un clásico, pero sigue funcionando.
  • Ofrecer concursos o promociones.
  • Lanzar preguntas o encuestas. Nadie quiere seguir a una cuenta que sólo es autobombo. Debemos mostrar interés en lo que interesa y opinan nuestros seguidores.

Y, fundamentalmente, interactuar!!! Twitter es una red social y como tal debemos hablar con la gente, responder a quien nos hace una pregunta, participar en debates y contestar a quien nos cita, retuitea o interactúa con nosotros. Es también fundamental que si alguien se queja de nuestro producto o servicio sepamos atajar a tiempo la situación para que nuestros seguidores vean nuestro compromiso por atender las quejas del cliente.

Así que, si Twitter está como objetivo en la lista que a día de hoy aún estará sin tocar, ya puedes tacharlo y comenzar a tuitear!! Nos tuiteamos o nos tratamos de usted?? 😉

#fun4DJ #fun4Break #fun4Twitter

Como empezar en Twitter