Si hay una cosa que a todos nos produce, cuando menos, una cierta sensación de pánico es pensar en la posibilidad de perder el teléfono. Y no ya por el dispositivo en sí, que también, sino por la cantidad de información, datos y documentos que en él almacenamos.

Ese “dantesco” escenario se torna si cabe más dramático si el dispositivo en cuestión lo utilizamos para trabajar. En ese caso, a la lista de contactos e información privada se unirá, indefectiblemente, todo tipo de datos de nuestra empresa, nuestros clientes y nuestros proveedores de manera que, cualquiera que pudiera tener acceso a ella, podría, sin ningún género de dudas, hacerse con el control total de nuestra vida laboral/empresarial.

La posibilidad, real, de que la información contenida en nuestro móvil pueda llegar a manos ajenas bien por pérdida del mismo, bien por algún tipo de ataque que facilite acceso no autorizado a su contenido, debería ser una de nuestras principales preocupaciones. En este sentido, proteger adecuadamente nuestros dispositivos móviles se torna una necesidad real hoy en día. Un uso responsable del mismo y unas mínimas pautas de comportamiento seguro minimizará las posibilidades de una fuga de datos a manos de personas no deseadas.

Mantener el software actualizado

Liberar nuestro dispositivo, desbloqueándolo para poder instalar aplicaciones de manera extra oficial es una tentación que debemos valorar seriamente si ese móvil se va a utilizar en un entorno profesional.

La instalación de ROMs modificadas o de aplicaciones no oficiales será facilitar una puerta de entrada a todo tipo de amenazas, virus, troyanos y malware en general. Los sistemas operativos originales y las apps registradas en los canales oficiales garantizan un adecuado cuidado por la seguridad y sus actualizaciones constantes cubren las distintas vulnerabilidades que se van descubriendo.

Uso prudente del GPS

Hay multitud de aplicaciones que utilizan acceso a nuestra ubicación a través de GPS. Si consideramos que esa información no es absolutamente necesaria para la tarea que estamos ejecutando, lo más sensato sería rechazar esa solicitud. El acceso a nuestra ubicación y a las ubicaciones guardadas en el dispositivo revela información demasiado sensible de nuestros hábitos, de por dónde nos movemos o, incluso, de donde vivimos o trabajamos.

Uso de contraseñas fuertes

Parece increíble, pero aún a día de hoy las contraseñas más comunes siguen siendo 1234, 1111, abc123 o password. Es evidente que seguridad no casa con comodidad. Contraseñas fáciles de recordar o utilizar la misma para todas las cuentas puede ser muy cómodo de cara a no volverse loco recordándolas, pero es igual de fácil para cualquier otro conseguir averiguarla.

Utilizar contraseñas fuertes, con combinaciones de letras, números y signos, distintas para cada cuenta que tengamos y habilitar la autenticación en dos pasos cuando esté disponible minimizará el riesgo de accesos no autorizados a nuestra información sensible.

Extiende a tus compañeros de trabajo/empleados tu preocupación por la seguridad

Hoy día más del 40% de los trabajadores a nivel mundial utilizan dispositivos personales en su trabajo lo que aumenta, de manera exponencial, los riesgos de exposición a amenazas. Por ello, una adecuada concienciación y el establecimiento de políticas de seguridad y uso seguro debería estar entre nuestras prioridades (en ese sentido, Susana González, abogado especialista en Derecho Digital de Carnicer y Zamora Abogados, tiene un fantástico y más que recomendable post).

Copias de seguridad periódicas

Es prácticamente seguro que hacemos copias de seguridad periódica de la información almacenada en nuestra empresa, ordenadores y servidores, pero… hacemos lo mismo con la almacenada en nuestros dispositivos móviles?

Almacenamos en ellos una cantidad ingente de información sensible y necesaria para nuestro día a día y que, en muchos casos, sólo la tenemos disponible en ellos. Tenerla salvada en dispositivos externos y guardados a buen recaudo nos facilitará su restauración en caso necesario y posibilitará que podamos seguir trabajando.

Cuidado con lo que “enchufas”

Cualquier dispositivo USB puede ser, potencialmente, una vía de entrada de virus, troyanos y malware. No solo eso, pueden autoinstalar aplicaciones que dejarán, sin darnos cuenta, la información de nuestro dispositivo en manos ajenas.

Desconfiar de memorias USB no conocidas (mucho más de cualquier encontrada casualmente) y cables de conexión o cargadores de los que no sepamos su procedencia o estén disponibles en servicios públicos.

Uso de aplicaciones para borrar en remoto en caso de pérdida o robo

Si, a pesar de todas las precauciones, sufrimos el robo físico del terminal, tener disponible la funcionalidad de borrar en remoto su contenido y dejarlo bloqueado impidiendo su uso no autorizado nos evitará preocupaciones y problemas añadidos.

Si hemos tenido la precaución de hacer copia de seguridad, el robo no dejará de ser una mera pérdida material pero no supondrá ningún inconveniente ni amenaza en cuanto a la seguridad de la información almacenada en él.

Deberíamos asegurarnos de estar siguiendo las mejores prácticas en el uso de nuestros dispositivos para evitar violaciones de seguridad que podrían ocasionarnos serios problemas. La tecnología actual hace que la creación, registro, almacenamiento y acceso a los datos sea más fácil que nunca, pero eso también significa que es más fácil para un ciberdelincuente acceder a ellos si no ponemos todos los medios a nuestro alcance para limitar esa posibilidad.

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Consejos de seguridad dispositivos moviles